Esta es la segunda vez que Independent Fashion Bloggers convoca a todos sus miembros a participar presencial o virtualmente en la conferencia sobre escritura de moda en internet y temas aledaños.
Puedes ver la trasmisión en vivo de todos los paneles aquí, así como el chat.
Y el programa de ponentes lo puedes ver aquí
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Por Tom
Estoy fúrico porque hace tiempo contacté a una agente inmobiliaria y me pidió que escribiera un e-mail a su secretaria. Lo hice, la señorita me contestó y ahí terminó el asunto. O eso pensé.
Peeeeeeeeeeero un par de días después me encuentro otro correo de la señorita, desde la dirección de la inmobiliaria, por supuesto. Para mi sorpresa, era un forward de una cadena de chistes y para mi no tuvo ni pizca de gracia. Lo peor es que en los siguentes días los correos de este tipo siguieron y la tuve que bloquear de mi buzón porque me estresa ver correos sin leer y me quita mucho el tiempo tener que estar limpiando el buzón de mensajes no solicitados y más de gente desconocida.
Creo que pueden comprenderme porque es un común denomidador en estos días: o son víctimas o fácilmente se cuela la dirección incorrecta en toda la larga lista de gente de la agenda electrónica y pasan este tipo de cosas.
Por esto, y buscando más DASH en nuestras vidas, les comparto este decálogo de la elegancia y buen gusto para los correos electrónicos de la oficina.
El decálogo del e-mail Evita errores en el correo electrónico
Si eres como la mayoría de los profesionales, usas el e-mail como parte escencial de tu trabajo por su inmediatez y relativa alta privacidad. Para nadie es un secreto que este es el método de comunicación para muchos trabajadores, incluyendo, tu jefe.
Estoy fúrico porque hace tiempo contacté a una agente inmobiliaria y me pidió que escribiera un e-mail a su secretaria. Lo hice, la señorita me contestó y ahí terminó el asunto. O eso pensé.
Peeeeeeeeeeero un par de días después me encuentro otro correo de la señorita, desde la dirección de la inmobiliaria, por supuesto. Para mi sorpresa, era un forward de una cadena de chistes y para mi no tuvo ni pizca de gracia. Lo peor es que en los siguentes días los correos de este tipo siguieron y la tuve que bloquear de mi buzón porque me estresa ver correos sin leer y me quita mucho el tiempo tener que estar limpiando el buzón de mensajes no solicitados y más de gente desconocida.
Creo que pueden comprenderme porque es un común denomidador en estos días: o son víctimas o fácilmente se cuela la dirección incorrecta en toda la larga lista de gente de la agenda electrónica y pasan este tipo de cosas.
Por esto, y buscando más DASH en nuestras vidas, les comparto este decálogo de la elegancia y buen gusto para los correos electrónicos de la oficina.
El decálogo del e-mail Evita errores en el correo electrónico
Si eres como la mayoría de los profesionales, usas el e-mail como parte escencial de tu trabajo por su inmediatez y relativa alta privacidad. Para nadie es un secreto que este es el método de comunicación para muchos trabajadores, incluyendo, tu jefe.
Dar clic en SEND puede ser un modo eficaz de mandar tus ideas, pero hacerlo demasiado rápido o sin mucho pensar, puede hacerte enviar el mensaje incorrecto.
Según una encuesta de Robert Half Internacional, casi dos tercios (65%) de ejecutivos prefieren el e-mail sobre otras formas de comunicación.
Con el incremento de la importancia en los correos del trabajo, puedes beneficiarte al aprender cómo crear un mensaje eficaz. Ten presentes estos consejos la próxima vez que te sientes frente al teclado.
1.- Título ambiguo
La línea de subject, o tema, no sólo permite a la persona que recibe el mensaje saber de qué trata, sino que también le da una razón para leerlo. Algunas personas reciben centenares de e-mails todos los dias y no tienen el tiempo de abrirlos todos. La línea de tema actúa como la ventana en el mensaje y puede también indicar su urgencia, sé muy específico con lo que escribas allí.
2. Sin despedida
Una firma débil es casi tan mala como un apretón de manos débil: Ambos dejan ver una carencia de profesionalismo. Una firma al final de tu e-mail debe incluir tu dirección de correo electrónico, dirección física y número de teléfono. Esta información es especialmente importante para quien reciba tu e-mail, sobre todo para personas fuera de la compañía.
3. “Yo escribo re: reunión @ 3”
Muchas personas tienen un estilo casual al usar el e-mail, pero lo que escribes es una reflexión profesional de uno mismo, así que tómate el tiempo de completar oraciones, utiliza la gramática apropiada y comprueba tu ortografía. El e-mail no es el IM (instant messanger) o un mensaje de texto por celular.
4. No saber parar
Esta estrategia puede ser útil para el conejito de las baterías, pero cuando redactas un mensaje tu meta debe ser mantenerlo corto. Un e-mail no es una novela, así que ve al grano lo más pronto posible, usa oraciones y párrafos cortos. Al mismo tiempo, no debes escribir tan poco que te haga parecer cortante.
5. BAJA LA VOZ
A muchas personas les gusta la facilidad de teclear todo en mayúsculas. Lo que no saben es que eso es el equivalente a gritar en internet, así que evita la tentación de usar el botón de mayúsculas todo el tiempo y si no sabes, aprende a poner acentos en español.
6. Tocando el tema
Desafortunadamente, es fácil perder el tono con la palabra escrita, especialmente en mensajes más cortos. Un intento de ser gracioso, por ejemplo, se puede leer como algo ofensivo o inadecuado. Si no estás seguro de cómo será interpretado algo que has escrito, ve a lo seguro y déjalo fuera.
7. Llenar el buzón ajeno
Si tu in box está lleno continuamente, sabes lo frustrante que puede ser recibir correos con archivos adjuntos demasiado pesados, especialmente cuando no los quieres. Y, según una encuesta, los ejecutivos estuvieron de acuerdo que el aspecto más molesto de la comunicación electrónica son esos archivos grandes no solicitados.
8. Envío a destinatario incorrecto
Antes de que envíes un mensaje, comprueba siempre la lista de destinatarios con minuciosidad. Muchos programas de correo completan automáticamente la información que has mecanografiado previamente, por ejemplo las direcciones de correo de contactos frecuentes. Si tienes contactos múltiples en tu agenda con nombres similares, podrías elegir, equivocadamente, a la persona incorrecta. Además analiza detenidamente quién debe recibir tu correspondencia. Un e-mail no es un concurso de popularidad ni un medio para lucirte en público. No se trata de quedar bien con todo el mundo, sino de hacer un trabajo eficiente.
9. No mezcles negocios y placer
Distribuir información confidencial o sensible sin autorización puede ser el final de tu carrera, así de sencillo. Siempre que utilices la cuenta de correo electrónico del trabajo, el mensaje debe ser relacionado con el trabajo. Después de todo, estás utilizando los recursos de tu compañía, y la empresa tiene el derecho de supervisar tu comunicación. Conoce la política de tu empleador sobre el uso del e-mail, y haz que tus amigos te manden mensajes no laborales a tu cuenta personal.
10. Exceso de correos
¿Te sucede que tecleas mensajes largos para evitar confusiones con el destinatario? ¿Titubeas al enviar el mensaje porque piensas que tu contacto puede reenviar tu mensaje a alguien que no lo debería leer? El e-mail es más adecuado para la comunicación rápida, y, en situaciones como las anteriores, lo mejor es llamar a tu colega o verlo en persona.
Fuente: http://www.univision.com/content/content.jhtml?cid=1633320
Con el incremento de la importancia en los correos del trabajo, puedes beneficiarte al aprender cómo crear un mensaje eficaz. Ten presentes estos consejos la próxima vez que te sientes frente al teclado.
1.- Título ambiguo
La línea de subject, o tema, no sólo permite a la persona que recibe el mensaje saber de qué trata, sino que también le da una razón para leerlo. Algunas personas reciben centenares de e-mails todos los dias y no tienen el tiempo de abrirlos todos. La línea de tema actúa como la ventana en el mensaje y puede también indicar su urgencia, sé muy específico con lo que escribas allí.
2. Sin despedida
Una firma débil es casi tan mala como un apretón de manos débil: Ambos dejan ver una carencia de profesionalismo. Una firma al final de tu e-mail debe incluir tu dirección de correo electrónico, dirección física y número de teléfono. Esta información es especialmente importante para quien reciba tu e-mail, sobre todo para personas fuera de la compañía.
3. “Yo escribo re: reunión @ 3”
Muchas personas tienen un estilo casual al usar el e-mail, pero lo que escribes es una reflexión profesional de uno mismo, así que tómate el tiempo de completar oraciones, utiliza la gramática apropiada y comprueba tu ortografía. El e-mail no es el IM (instant messanger) o un mensaje de texto por celular.
4. No saber parar
Esta estrategia puede ser útil para el conejito de las baterías, pero cuando redactas un mensaje tu meta debe ser mantenerlo corto. Un e-mail no es una novela, así que ve al grano lo más pronto posible, usa oraciones y párrafos cortos. Al mismo tiempo, no debes escribir tan poco que te haga parecer cortante.
5. BAJA LA VOZ
A muchas personas les gusta la facilidad de teclear todo en mayúsculas. Lo que no saben es que eso es el equivalente a gritar en internet, así que evita la tentación de usar el botón de mayúsculas todo el tiempo y si no sabes, aprende a poner acentos en español.
6. Tocando el tema
Desafortunadamente, es fácil perder el tono con la palabra escrita, especialmente en mensajes más cortos. Un intento de ser gracioso, por ejemplo, se puede leer como algo ofensivo o inadecuado. Si no estás seguro de cómo será interpretado algo que has escrito, ve a lo seguro y déjalo fuera.
7. Llenar el buzón ajeno
Si tu in box está lleno continuamente, sabes lo frustrante que puede ser recibir correos con archivos adjuntos demasiado pesados, especialmente cuando no los quieres. Y, según una encuesta, los ejecutivos estuvieron de acuerdo que el aspecto más molesto de la comunicación electrónica son esos archivos grandes no solicitados.
8. Envío a destinatario incorrecto
Antes de que envíes un mensaje, comprueba siempre la lista de destinatarios con minuciosidad. Muchos programas de correo completan automáticamente la información que has mecanografiado previamente, por ejemplo las direcciones de correo de contactos frecuentes. Si tienes contactos múltiples en tu agenda con nombres similares, podrías elegir, equivocadamente, a la persona incorrecta. Además analiza detenidamente quién debe recibir tu correspondencia. Un e-mail no es un concurso de popularidad ni un medio para lucirte en público. No se trata de quedar bien con todo el mundo, sino de hacer un trabajo eficiente.
9. No mezcles negocios y placer
Distribuir información confidencial o sensible sin autorización puede ser el final de tu carrera, así de sencillo. Siempre que utilices la cuenta de correo electrónico del trabajo, el mensaje debe ser relacionado con el trabajo. Después de todo, estás utilizando los recursos de tu compañía, y la empresa tiene el derecho de supervisar tu comunicación. Conoce la política de tu empleador sobre el uso del e-mail, y haz que tus amigos te manden mensajes no laborales a tu cuenta personal.
10. Exceso de correos
¿Te sucede que tecleas mensajes largos para evitar confusiones con el destinatario? ¿Titubeas al enviar el mensaje porque piensas que tu contacto puede reenviar tu mensaje a alguien que no lo debería leer? El e-mail es más adecuado para la comunicación rápida, y, en situaciones como las anteriores, lo mejor es llamar a tu colega o verlo en persona.
Fuente: http://www.univision.com/content/content.jhtml?cid=1633320

Por razones que nos es imposible modificar, la nueva entrada "Perder el estilo" se ha publicado con fecha del martes 19 de febrero de 2008, por lo que la pueden encontrar más abajo.
Una disculpa por las molestias que esto ocasiona.
Saludos!!

Por JMSi hay una ambición que nadie tiene, es la de perder el estilo. No hay quien, en su agenda y, con deliberación, busque convertirse en un completo desconocido hasta para sí mismo.
La pasión es un empuje indispensable para alcanzar nuestras metas. Sin embargo, esa misma pasión que nos lleva a construir, puede ser nuestra peor enemiga al adueñarse de nuestros actos más reactivos. Una pelea a golpes; insultos que apelan a lo más primario y menos razonable de una persona; desplantes que anuncian a todo volumen que la educación, si se le conoció, ya se olvidó.
Dicen que los modales son como el cero en matemáticas: por sí sólos no valen nada, pero sí le añaden mucho valor a lo demás. Pensemos en lo desagradable que es cuando una persona utiliza el catálogo de los "chin", "pen", "pin" y "pu", para expresar su desacuerdo, malestar o molestia sobre un tema en particular. Es un acto más bien parecido a ladrar. A emitir sonidos sin sentido y sin una garantía mayor que lastimar.
Aunque sería deseable que nadie perdiera los estribos; que todos pudieran expresar lo que sienten y lo que quieren, la realidad es que, todos, en un momento u otro; de una manera u otra, estamos expuestos a reaccionar de forma primaria. Y reaccionar, reclamar o indignarse, nunca será malo. Lo único malo es hacerlo sin estilo.
Esto es, aunque a veces te aguantes tus corajes, algunas ocasiones necesitarás sacar ese enojo, así que si vas a contestar la agresión, he aquí algunas ideas que pueden trasmitirlo en envoltura de lujo:
- Para retardar el encuentro con alguien que te ha sacado de tus casiilas, se puede utilizar una frase del tipo: "Estoy ocupadísimo, luego hablamos". No se trata de que sea una mentira, sino que realmente estarás muy ocupado tranquilizándote para que cuando tengas que enfrentar a la persona y el problema, puedas hacerlo sin que tus sentimientos te desactiven el chip de la educación
- Si temes que tanto tú como la otra persona puedan pasar de una discusión acalorada a algo más subido de tono, cítense en un lugar público y neutral. Así ninguno tiene el control del ambiente y pueden pensar mejor lo que tienen que decirse. ¡Ah!, y preferiblemente escoge tú el lugar y que no sea alguno que frecuentes porque te puede ser incómodo regresar y recordar el evento
- Si te toman por sorpresa con un ataque, antes de contestar, piensa si vale la pena tomarse esa molestia. En verdad, hay veces que la mejor respuesta es "si supiera que entiendes, te explicaría". Simple, llana y lapidaria
- Toma el comentario de quien viene: si es una necedad volver al mismo tema de antes, definitivamente no te desgastes en responder, recuerda que son palabras venenosas que te harán daño sólo en la medida en que tú permitas que eso pase. Si no les das importancia, pierden su efecto, ¡tú tienes el poder sobre ti mismo!
- No grites, sigue hablando en el volumen normal y verás que la persona exaltada no sabe qué hacer y perderá el hilo de sus reclamos
- Evita rodearte de personas que pierdan el estilo cuando se enoja: lo más fácil que hacemos los seres humanos es percibir un detalle y generalizarlo, así que no esperes que no piensen que eres igual que tu amigo/pareja/acompañante si éste no tiene tacto ni educación cuando no está de acuerdo con algo
Esta ha sido mi experiencia. No fue agradable en su momento pero quiero compartir con ustedes lo que he aprendido respecto a esas personas que al gritarme, decirme insultos (o lo que consideran un insulto) o hablar mal de mi, creen que me hacen daño, pero la realidad es que se faltan a sí mismas al respeto y dañan más su propia imagen.
Guarda tu pasión para lo que sí te va a construir un presente como lo quieres y mereces, no te desgastes más de lo necesario con personas desconsideradas.Espero sus comentarios al respecto, sé que todos tenemos algunas malas experiencias (en carne propia o como víctimas de este tipo de agresión), así que den sus tips para hacer más respetable y creíble la molestia aunque no se manifieste con bestiliadad.





